domingo, 21 de abril de 2013

Los dones del servicio

Los dones, según el Cristianismo, son un servicio al prójimo y no para nuestro progreso espiritual, ¿cómo se hace para que estos desarrollos de dones no sean un impedimento para el discípulo y no sean una autoafirmación del ego?

Conciencia y amor


Conciencia y amor

Por la consideración interna todas las personas, aunque no lo demuestren, tienen un gran miedo a los vínculos íntimos con otras personas porque temen que en cualquier momento éstas hieran sus sentimientos. Esto hace que se sientan vulnerables y se encierren en sí mismas. Su vulnerabilidad es tan grande que la más mínima manifestación de desafecto hacia sus personas les puede producir un estallido de violencia o un estado de profunda depresión. No hay una sola persona en este mundo que no sepa, en lo más profundo de sí misma, lo fácil que puede ser que se le haga daño. Todo esto se fundamenta simplemente en tratar de huir del sufrimiento que la falta de consideración produce en ellas, pero al huir del sufrimiento que las relaciones con los semejantes suele ocasionar y encerrarse en sí mismas, sufren un sufrimiento aún peor: el sentimiento de soledad que crea el aislamiento emocional con los semejantes. Este estado de cosas no puede calificarse de otro modo que no sea el de una tragedia. Como sabemos, en las tragedias las personas mueren. Pero hay diferentes clases de tragedias. En algunas tragedias las personas mueren externamente. En otras mueren internamente. Cual de las dos tragedias es peor, eso deberá decidirlo cada uno. Para que en este mundo en el cual vivimos haya amor, primero tiene que haber conciencia. No puede haber amor sin conciencia. De manera que buscar amor en un mundo sin conciencia equivale a pretender tapar el Sol con un dedo. Pese a esto, el amor en este mundo existe en un núcleo reducido de hombres que poseen la conciencia. Es el Círculo Esotérico de la Tierra del cual, cada tanto, algunos hombres conscientes salen a ponerse en contacto con los hombres de la vida corriente para decirles que no tienen conciencia y que por eso no pueden encontrar el amor. El amor consciente, en todas las posibles formas del amor, desde el espiritual hasta el físico, es exclusiva prerrogativa de los hombres que en un nivel u otro pertenecen a este Círculo Esotérico el cual constituye la inteligencia de la humanidad o, aún mejor expresado, la esencia inmortal de la humanidad Sin embargo, debemos entender que querer ser amados, valorados y apreciados, no tiene en sí mismo nada de malo. Anhelar y esperar recibir amor, es una necesidad esencial de todo cuanto en el universo existe porque desde los átomos hasta los soles, todo en el universo vibra, vive y muere por amor. Sólo que por ahora y aquí en la Tierra, eso es imposible de hallar, excepto entre aquellos que han alcanzado o buscan alcanzar la conciencia de sí.

http://escuelacuartocaminoargentina.blogspot.com.ar/2012/11/conciencia-y-amor.html

domingo, 12 de agosto de 2012

SOBRE EL ALMA


SOBRE EL ALMA

Es entonces el alma, una actitud encarnante. La sumatoria de un conflicto inicial mas las memorias que de otras vidas cargamos, como una actitud hacia nosotros mismos.
Es desde este punto de vista, que nuestros padres, no son mas que los actores de nuestro drama. Esto significa, comenzar a ver nuestro afuera como un reflejo de nuestro adentro. La relación con los padres puede mostrarnos nuestra interpretación de lo masculino y lo femenino. De hecho hay conflictos hemisfericos determinados.
El alma está mucho mas cerca de lo que creemos. Tenemos la posibilidad consciente de acceder a niveles mas profundos, e incluso trascender este nivel, aunque ya nos adentraríamos  de lleno en el tópico transpersonal.
La idea de KARMA,  concepto éste que nos viene de Oriente, conlleva la generalización de que es algo inmutable, que debieramos aceptar resignadamente," por que es lo que nos ha tocado" ,  o lo que es peor "es la voluntad de Dios", dando por sentado que nada podemos hacer al respecto. 
Estos conceptos debieran aclararse, y si comprendemos que nuestras vidas, son la suma de decisiones, y que tienen el sentido de hacernos crecer en conciencia. Ciertamente el sentido de cada uno debe determinarlo cada uno (Chopra), nuestra tarea sería la de "quitarnos las viejas vestiduras" y poder observarnos con una nueva conciencia que nos permita comprender que todo puede cambiarse, que podemos aceptarnos y acercarnos a una realidad que no es menos que Divina.

jueves, 14 de abril de 2011

TESTIGO DEL SER

TESTIGO DEL SER - ESTADO DE PRESENCIA
Ken Wilber nos lleva a trascender la dualidad en un sencillo ejercicio...
Ser un testigo del ser consciente puede prolongarse durante la vigilia, el sueño onírico y el sueño profundo. El Testigo se halla totalmente accesible en cualquier estado, incluyendo tu propio estado de consciencia de este mismo instante. Así que les voy a guiar hacia ese estado, utilizando lo que en Budismo se llama “instrucciones indicativas”. No voy a intentar conducirles a un estado de consciencia diferente, a un estado de consciencia alterado o a un estado diferente de lo común. Simplemente, voy a destacar algo que ya está ocurriendo en tu estado actual, presente y habitual.
Así que comencemos por tomar consciencia del mundo que nos rodea. Mira al cielo, y simplemente relaja tu mente; deja que tu mente y el cielo se fundan. Observa las nubes que flotan. Toma nota de que esto no requiere de esfuerzo alguno de tu parte. Tu estado de consciencia actual -en el que flotan estas nubes- es algo muy simple, muy fácil, que no requiere de esfuerzo, espontáneo. Simplemente toma nota de que, sin mediar esfuerzo alguno, tomas consciencia de las nubes. Lo mismo ocurre con esos árboles, esas aves y esas rocas. En forma simple y sin esfuerzo, tomas conciencia de todos ellos.
Observa ahora las sensaciones presentes en tu propio cuerpo. Puedes tomar consciencia de cualquier sensación corporal que se halle presente ahora: quizás la presión del mueble, quizás el calor en el abdomen, quizás una tensión en tu cuello. Sin embargo, aún si estas sensaciones fuesen de tensión, puedes tomar consciencia de ellas con facilidad. Estas sensaciones surgen en tu consciencia presente, y esa consciencia es muy simple, fácil, relajada, espontánea. Eres un testigo, sin esfuerzo y sin dificultad.
Observa los pensamientos que surgen en tu mente. Puede que observes diversas imágenes, símbolos, conceptos, deseos, esperanzas y temores, todos los cuales surgen espontáneamente en tu consciencia. Surgen, permanecen unos instantes y luego se van. Estos pensamientos y sensaciones surgen en tu consciencia de este momento, y esa consciencia es muy simple, relajada y espontánea. Sin esfuerzo ni dificultad, eres un testigo de todo ello.
Así que observa: puedes ver flotar las nubes porque no eres esas nubes, eres quien las está mirando. Puedes sentir sensaciones corporales porque no eres esas sensaciones: eres el testigo de esas sensaciones. Puedes ver cómo flotan los pensamientos porque tú no eres esos pensamientos -sino un testigo de su presencia-. En forma natural y espontánea, todas estas cosas surgen, por sí solas, en tu darte cuenta presente, sin que medie esfuerzo de tu parte.
Y entonces, ¿quién eres tú? No eres los objetos de allá afuera, no eres las sensaciones, no eres los pensamientos -sin esfuerzo, eres un testigo de la presencia de todos éstos, de modo que no eres ellos. ¿Quién o qué eres tú?
Dilo de este modo para ti mismo: tengo sensaciones, pero no soy esas sensaciones. ¿Quién soy? Tengo pensamientos, pero no soy esos pensamientos. ¿Quién soy? Tengo deseos, pero no soy esos deseos. ¿Quién soy?
Así que retrocedes hacia la fuente de tu propia consciencia. Retrocedes hacia el Testigo, y descansas en el Testigo. No soy los objetos, no soy las sensaciones, no soy los deseos, no soy los pensamientos.
Pero entonces, por lo general las personas cometen un gran error. Creen que, si descansan en el Testigo, van a ver algo o sentir algo, algo realmente exquisito y especial. Pero no verás nada. Si ves algo, se tratará simplemente de otro objeto: otra sensación, otro pensamiento, otra sensación, otra imagen. Sin embargo, todos éstos son objetos: no eres ninguno de éstos.
No es así: mientras descansas en la realización del Testigo -no soy los objetos, no soy las sensaciones, no soy los pensamientos- todo lo que observarás es una sensación de libertad, una sensación de liberación, una sensación de alivio... alivio de la tremenda limitación que implica el identificarse con estas pequeñeces, pequeños objetos finitos, tu pequeño cuerpo, pequeña mente y pequeño ego, todos los cuales son objetos que pueden ser vistos y, por lo tanto, no son Aquél que ve, el verdadero Yo, el Testigo puro, aquél que realmente eres.
Así que no verás nada en especial. Lo que surja está bien. Las nubes flotan en el cielo, las sensaciones flotan en el cuerpo, los pensamientos flotan en la mente -y, sin esfuerzo, tú eres testigo de todo esto-. Todo esto surge espontáneamente y sin esfuerzo en tu consciencia presente. Y esta consciencia que es testigo no es, en sí, nada específico que puedas ver. Es, simplemente, una gigantesca sensación de libertad -o de vacío puro- en el trasfondo. Y en ese vacío puro -que es lo que eres- surge el mundo entero de lo manifiesto. Tú eres esa libertad, esa apertura, ese vacío -y no alguna de las cosas que surgen de allí-.
Descansando en ese atestiguar vacío, libre, fácil y carente de esfuerzo, observa que las nubes surgen en el amplio espacio de tu consciencia. Las nubes surgen en tu interior -tan así es que puedes saborear las nubes, eres uno con las nubes-. Es como si estuviesen a este lado de tu piel... están tan cerca. El cielo y tu consciencia se han vuelto uno solo, y todas las cosas en el cielo flotan sin esfuerzo a través de tu propia consciencia. Puedes besar al sol, tragarte la montaña... están así de cercanos. El Zen dice, “Tómate el Océano Pacífico de un solo trago”, y eso es lo más fácil de hacer cuando adentro y afuera ya no son dos, cuando sujeto y objeto no son dos, cuando el que mira y lo mirado son Un Solo Sabor Único. ¿Lo ves?

domingo, 15 de marzo de 2009

EL SENTIDO DEL CAMINO

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EL SENTIDO DEL CAMINO

Quién Soy? Qué hago aquí? Cuál es mi propósito y el significado de mi existencia?. Tal vez te hayas hecho miles de veces ésta pregunta y no le hayas encontrado una respuesta concreta. Haz hecho muchos cursos, leído diferentes libros, transitado muchos métodos de autoconocimiento, desarrollo personal, meditaciones, etc., pero aún así sientes que no avanzas. Hay algo que no funciona. 
Ésto se debe a que es imposible entender quien eres desde una perspectiva falsa, es decir, no puedes saber quien realmente eres si no conoces quien No eres. Y aquí está el punto.

La mayoría de los seres humanos transitan éste camino confundiendo éstos dos extremos por desconocimiento. Esto trae como consecuencia mucha frustración, desánimo, y en muchas ocasiones hasta enojo, creando un círculo negativo imposible de romper. Éste principio también aplica a muchos trabajadores de la luz que hacen hincapié en su parte luminosa apartando inconscientemente lo más fuera de la vista sus zonas de sombra, creyendo que de éste modo todo estará resuelto. Otros creen que a éstas zonas de sombra hay que combatirlas, sin entender que por algo estan ahí y tienen un propósito determinado.
El descubrir quién No eres, es fundamental para saber quién verdaderamente éres, y qué es lo que has venido a realizar aquí. Éste es el propósito de tu existencia. Para ésto debes contar con herramientas concretas que te ayuden a ser consciente de tu tarea de vida. 

Si estás dispuest@ a transitar por éste fantástico camino de autoconocimiento, puedes escribirme para informarte acerca del material y las herramientas que podrás tener a tu disposición, y que serán de mucha utilidad para lograr alcanzar tu verdadero propósito y expansión, en todas las áreas de tu vida.